Aller à la page d'accueil. | Aller au contenu. | Aller à la navigation |

 
Acciones de Documento

Salir juntos de vacaciones

Las reuniones mensuales a veces son cortas y sobre todo en comunidades donde somos numerosos, no tenemos siempre tiempo para hablar con cada uno, tampoco para escuchar realmente.

El tiempo de la fidelidad entre cada encuentro, los pequeños grupos de amistad son a menudo difíciles de organizar. Sin embargo, el campamento nos permite vivir realmente los unos con los otros. Es la ocasión de descubrirnos aún más, conocernos mejor, amarnos mejor.

Las personas que tienen una discapacidad están felices allí porque encuentran su sitio, se sienten reconocidas, escuchadas, amadas. A menudo, las personas que vienen de una institución tienen un comportamiento muy diferente durante el encuentro de la comunidad y en su vida cotidiana; lo constatamos aún más en particular durante los campamentos de vacaciones.

Los padres vienen al campamento para descansar un poco, alejarse un poco de sus preocupaciones de cada día. Son felices al ver a su hijo reconocido y amado. Vuelven bastante tranquilos, cantando, jugando, pero también orando. Tienen también dones para compartir: dibujo, pintura, bricolaje… Para algunos son las únicas vacaciones.

Los amigos llevan todos sus dones preciosos: creatividad en las actividades, escucha no sólo de las personas discapacitadas, sino también de los padres, alegría de vivir, fantasía… Animan a las personas discapacitadas para que se superen, para que salgan de ellas mismas.

 

Por los capellanes de comunidades, el campamento también es un momento de relax: se ríen, juegan, cantan con todos. Mantiene ante todo su papel de evangelizador, de pastor, de padre para cada uno, con todo lo que comporta: escucha, reconciliación, oración, Eucaristía … Su presencia es indispensable, al igual que durante la preparación para que los tiempos de oración estén en armonía con el tema elegido para el campamento.

El campamento de vacaciones en Fe y Luz no es ni una colonia ni un retiro. Es un tiempo de amistad y de compartir, un tiempo precioso que nos da la posibilidad de descubrir el valor único de cada persona y, sobre todo, aprender a encontrar a Dios en ella.

  • Testimonio
  • ¿Quieres participar en el campamento de una comunidad de Fe y Luz durante las vacaciones? Escribidnos